A las 10.30



Un abuelo llegaba con su nietita para comprar algo que necesitaba su hermanito mayor. Llegaron juntos con otro pequeño al que no conocían. Ambos buscaban lo mismo. 
El abuelo cubrió los gastos tanto para su nieto como para éste niño. 
El abrazó la necesidad del niño  haciéndola hizo suya y respondió.
Aunque sólo cinco fuimos testigos, sabemos que el mundo no permaneció intacto ante ésta obra de Amor, recobró su belleza cerca de las 10.30 hs.

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