Estrella fugaz



Contemplando el Cielo, vislumbré una estrella fugaz; fugaz pero no por ello menos profunda. 

Como sucede varias veces, nadie más la vio; es como una cita sorpresa que nos conecta con ese brillo en los ojos de los que sueñan.  Es que la estrella despertó en mí esa "magia" de pedir un deseo en segundos.

Sí, creo en Dios y Él es de lo más creativo para comunicarse con nosotros y se expresa en "nuestro" lenguaje, aquél que nos capta la atención. Tal vez no entendamos, pero sí seremos capaces de recibirlo y en la escuela de María, acogerlo en el corazón.

Resulta inevitable invitar al compartir a los Reyes y a aquella Estrella que los condujo hacia Jesús.

Son instantes inesperados que nos provocan a poner en palabras aquello que anhelamos, pero en la intimidad, pronunciadas por el latido del corazón.


Y vos, ¿qué pedirías? Shhh, corazón adentro lo sabrás...


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