Pan duro

Ando recorriendo la ciudad,
con zapatillas agujereadas y suelas gastadas,
tratando de juntar algo pa´l día;
capaz por ello algunos me llaman vago
pero me gusta más que me digan "peregrino".

Es que mi techo es el Cielo
y las calles,
los pasillos de mi casa;
algún día ellos lo sabrán.

Marcho entre tantas miradas,
entre pasos que cruzan de vereda cuando voy,
mientras otros que vienen miran nerviosos su reloj si les hablo.

¡Están tan ocupados,
todo el tiempo pensando que hora es
o no es!

Si alguno se detiene y no anda apurado por el miedo,
le comparto mis historias,
y entre risas y canciones,
se va con ellos así mi corazón.


A veces me apasiono tanto
que piensan que estoy loco
y que entre nosotros quede,
un poco bastante lo estoy,
pero así y todo Dios me elige
y ya cada despertar tiene sentido para mí.

Es que no sé si te lo dije antes,
mi techo es el Cielo 
y las calles,
los pasillos de mi casa;
algún día ellos lo sabrán,
sabrán que ellos,
que vos,
sos mi familia.

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