Si ellos lo son, también lo soy yo

Dios,
 me has encontrado en la mirada perdida de los abuelos,
allí estoy con ellos detrás de la ventana esperando,
 aunque ya haya terminado la hora de visitas,
seguimos esperando:
mañana tal vez venga alguien.

Afuera, las personas corren y no saben por qué,
alguien ha adelantado el reloj 
y siempre parece que llegan tarde.
Llego junto con ellos pero no dejamos de ver el reloj,
estamos sin estar,
lo que queda para después se nos lleva el ahora.

Voy con ellos con rostros iluminados pero por pantallas;
nos hemos dejado de ver,
los auriculares han silenciado las voces de los demás,
aunque sus palabras no se apaguen.

Algunos lloran y nadie recoge sus lágrimas,
lloro con ellos mientras otros extrañan ser abrazados.



Muchos protestan y piden justicia,
estoy con ellos cortando la calle,
la indignación golpea con platos vacíos.

Hace frío, Dios,
hemos atrincherado nuestro corazón,
el egoísmo lo ha venido pisoteando,
pero Dios,
no permitas que deje de verte,
de escucharte,
de abrazarte en los olvidados.

Que si ellos lo son
también lo soy yo
y lo somos en Vos.






Comentarios