Tiempo de fidelidad


Esta vez no,
no preguntes por las certezas,
por los horizontes que me atraían,
yo también los anduve buscando;
parece que se han ido.
No sé qué decirte, 
no han dejado nota de cuándo vuelven:
¿habrá teléfono allá?,
¿habrán llevado llave?
Dejaré la puerta abierta por si regresan.
Así que en medio de todo,
algunas signos de preguntas
quieren anexarse a pasos dados;
no te preocupes,
les he mostrado la puerta de salida.
He colgado un cartel
"aquí no hay lugar",
a esos miedos que sin pedir permiso
quieren entrar.
No, no, aquí no,
allá, tampoco.
Aquí me tienes,
mi hermano,
sin entender nada,
sin tener nada
salvo a Dios.
Sí, me lo dices con tu mirada;
"entonces, lo tienes todo".
Y yo, comienzo a sonreír.
Para, no te vayas
ayudame a orar,
y a llenar de fidelidad
este tiempo de esperar,
creer y amar...

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