Esperando la estrella fugaz



En una cálida noche de verano, sucedió que ella luego de un frustrada salida con sus amigos, decidió irse hacia su balcón para observar las estrellas. 

Estaba ya sin tanto humor pero más se fastidió al no lograr divisar ninguna estrella fugaz. 

A veces nos sucede que viendo no vemos, que observando no contemplamos. Dios le había reservado una platea para que contemplase toda la obra de arte y sin embargo, no se dejaba alcanzar. 

Ocurre que en oportunidades ponemos nuestra felicidad en cosas fugaces que pasan y no en las eternas, que trascienden nuestro hoy, ocurre que también los enojos no nos dejan ver Bien y nos ocultan los milagros que se nos regalan.

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