La tecnología llamada a la fecundidad


Cada día, por no decir cada segundo, nos anoticiamos de alguna novedad tecnológica. Ello muchas veces me asombra pero otras tantas me asusta. Hoy fue una de éstas últimas; se trataba de una especie de robot que permitía que mientras nosotros estemos por ej. en el living de nuestra casa, sepamos qué sucede con nuestros hijos en su habitación. Solamente bastaba indicarle al aparato hacía dónde dirigirse para que éste se mueva y una vez alcanzado el objetivo, tome una fotografía que luego se enviaría a nuestro celular.

Lo que me hace ruido de éste nuevo aparato es que percibo que en vez de unirnos, nos separa aún más.

Sin dudas Dios nos ha regalado la inteligencia y nos llama a acrecentarla, a multiplicarla pero a veces se nos olvida que al ser regalo, es don y si es don es porque está llamado a la Vida. Es decir, la inteligencia está invitada a ser fecunda.

A veces por simplificarlo todo, por ahorrar tiempo, para evitar el cansancio nos terminamos complicando y vamos descuidando el valor del esfuerzo, del tiempo Bien invertido, de que somos capaces de crecer en la dificultad.

La tecnología debe ser para el hombre, no el hombre para la tecnología.
Que de la mano del "tanto cuanto me ayude a..." vayamos dando pasos de Vida, que no perdamos el descanso del abrazo, la ternura de encontrar nuestras miradas cara a cara, el mate en ida y vuelta de corazones, ese apretón de manos, aquél golpecito en el hombro, el beso de las buenas noches para nuestro hijo...

Comentarios

  1. No te preocupes, el ser humano es social y siempre acabará buscando al otro. La soledad es una de las cosas que más miedo da.
    Piensa que todas esas cosas tan horribles que vemos en el noticiero siempre han existido pero ahora las conocemos gracias a la tecnología y por eso podemos llevarles el Reino de Dios.
    Un abrazote

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