Cuaresma: justo a tiempo



Y así llegó la Cuaresma, justo a tiempo.

Apenas comenzábamos a trotar los caminos de este año y es como si Dios primero nos invitara a desempolvar la brújula para tener bien en claro el "hacia dónde" y "hacia Quién" vamos en lo que sea que emprendamos.

¿Con qué se nos vendrá Dios en éste tiempo? No lo sé, pero lo que sí sé es que Dios estará con nosotros, que nos llevará con suma delicadeza hacia aquellos rincones de nuestra vida donde nos quiera resucitar.

La Cuaresma llegó una vez más, sin ser una vez más. 
Dios no deja de creer, no deja de tener esperanzas en vos y en mí.

La Cuaresma 
rebalsa de oportunidades,
desborda de esperanzas,
despoja de miedos al silencio,
sana las huellas heridas,
anuncia una Presencia fiel hasta en la soledad,
expande los horizontes del corazón
y nos une 
en el que es el
Yo Soy.

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