Yo tuve miedo

Si hay algo que me ha asombrado en más de una oportunidad es descubrir que personas profundamente orantes, empapadas en la Palabra, hasta podría decir que con perfume de santidad, me han confiado que han tenido miedo.

"¡¿Cómo?! Si ellos que viven tan en Cristo también tienen miedo... ¿qué intento puedo hacer yo?"




Y aquí está el aire fresco: ellos al andar han tenido o tienen miedos pero el miedo nos lo ha "tenido/tiene" a ellos. Es decir, el miedo se te va a presentar una y otra vez, pero en cada "una y otra vez" que se te presente, no sólo no dejes que te "tenga", sino que vos lo vencerás en el Nombre sobre todo Nombre: Jesús. 

Una vida en Cristo, es una vida apasionada, que se lanza por más, que sale al encuentro, que se deja encontrar y ello necesariamente, conlleva que vengan miedos porque implica arriesgar teniendo bien presente que no podemos controlarlo todo, que nuestra fragilidad existe. Pero he ahí nuestra bienaventuranza: Dios va con nosotros. Ningún miedo puede enviarnos al rincón...

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