16 octubre 2013

En Camino

Vamos conquistando paisajes,
descubriendo el Camino 
que nos redescubre
y enseña a peregrinar.

No hemos podido llevarnos mucho al salir,
pero sí lo necesario y valioso. 

Ha costado pero decidimos, 
y vivimos la libertad.

Teníamos que lanzarnos,
la Promesa es grande 
pero no lo haríamos sin el mejor calzado:
la Esperanza.

Si llegase el cansancio
respiraremos en la oración,
seguiremos y enviaremos de regreso
a la queja que intentará retrasar el gozo.




El silencio celebrará y cantará
el encontrarnos sin tantos ruidos.

Hacía mucho que no escuchábamos
la sinfonía única de nuestros latidos.

Si la neblina nos distrae del horizonte
la Fe desempañará el motivo 
ante tanta bienaventuranza encontrada.

No llegaremos los mismos que partimos.
La Vida nos habrá rozado.

Y si en algún paso la roca nos hiere,
la Fe nos dará la certeza de que las lágrimas de hoy 
estarán regando las alegrías que vendrán
y que ya están floreciendo.

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