17 agosto 2013

Ser cargado


A veces serás vos, en otras seré yo el que por cansancio, tristeza o preocupación necesite ser cargado.

Encontrarás que mi corazón se ha anclado en el camino y cada día le tira más el volver a intentar.

Puede que ya no tenga fuerzas para seguir porque he dejado la Esperanza en algún rincón o escondido la Fe que un día me impulsó a peregrinar bajo la alfombra del pasado o de lo que aún no es.

Tal vez esté herido y espere ser abrazado por tu escucha paciente y la oración fiel de quién permanece aún cuando la tierra es movediza.

Estaré débil, cada vez más vulnerable ante los toques de la vida pero entra en ese terreno frágil que soy yo y anunciame nuevamente la Verdad que nunca envejece, que siempre es novedad, la del Amor que hace todo nuevo y triunfa en vos y en mí, hoy como ayer y siempre.

¡Gracias hermano mío por cargarme, por peregrinar hacia mi corazón!

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