Mucho




Mucho es lo que pasa cuando uno se "retira",
todo es Presencia y Gracia,
el silencio, la naturaleza, el abrazo, la canción;
es Dios saliendo a nuestro encuentro.

Sale, y te recibe en Su abrazo
y con la delicadeza del Amor
te invita a recorrer,
a sanar, a despejar senderos
a desempolvar sueños,
a vivir Su alianza que libera
de toda ancla.

Se suelta el timón,
se deja contemplar,
se profundiza la mirada,
se abre el corazón y
se deja uno navegar por el Espíritu del Amor.

Mucho es lo que se mueve,
se vive, se sacude
te descubre y re-descubre.

Corazones con las puertas abiertas
para todo aquél hermano que quiera pasar
pero que antes se haya descalzado
porque se trata de tierra sagrada
que se comenzaría a palpar.

Tierra frágil,
única,
valiosa
que late.

Ya no se trata de escapar,
o de tratar de olvidar,
sino de que Dios haga brotar la Vida
en esa grieta que retrasa y
así el milagro sea
el que pinte el Amor:

El de ése Árbol creciendo en la grieta
estando más Alto cuánto más arraigado
tenga sus raíces en la Fe,
con tronco fuerte y grande que descanse y
sirva de apoyo a los hermanos,
que de sombra a cuánto peregrino
busque su alma refrescar de esperanza...

Mucho es lo que pasa cuando uno se "retira",
"pasa" que llega Su Gracia,
llega, toca, sacude, da Vida...

"Por eso, yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón" Os 2,16

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