El vuelo interior de la mariposa


Hoy como todos los días, parecía ser un día "como todos", sin embargo como todos los días no era un día repetido. Un nuevo día se había levantado antes para despertarme a la vida. 
Me levanté e hice lo de siempre, en un cielo que se presentaba nublado y con un viento que secaba las gotas que aún quedaban de lluvia reinante durante toda la noche.
Luego llegué a mi trabajo y en uno de mis movimientos rápidos, me pareció ver una mariposa, pero era tan pequeña y estaba tan oculta en un rincón que volví sobre mis pasos para "corroborar" lo que había visto. Y sí, era una simple mariposa. 
Me conmovió verla allí pensando en la libertad que puede tener con su vuelo o posando sobre alguna hojita de alguna bella flor. Pero no, ella estaba ahí.
No pude contenerme y cautelosamente, ubiqué mi mano cerquita de ella y ella para mi FEliz sorpresa, se posó sobre mi. 



Tal fue la alegría que fui con "ella" a compartirle a un compañero lo sucedido. Él se asombró también pero me manifestó que la mariposa tal vez estaba tan dócil porque ya éstaba "partiendo", tal vez ya estaba cumpliendo la misión en ésta vida.
Y ahí ésta escena de la Vida me encontró con Dios. Dios me encontró. Descubrí que yo era como esa mariposa, tan pequeña, tan sensible, vulnerable y amada por Dios, y que mi mano, en realidad era la Suya,  y Él me sostenía, siempre, siempre. Con Dios soy, somos capaces de volar, sólo es cuestión de creer, confiar, esperar, amar...
Volviendo a la mariposa de hoy, me maravilló aún más pensar en cómo hasta incluso ya viviendo sus últimos minutos, era capaz de dar Vida a su alrededor, a mí... en Dios. 
Al principio no comprendía y pensaba que estando en ése rincón, había perdido su libertad y con ello su misión de volar, luego entendí que lo que había elegido en libertad la mariposa era "dejar" de volar para ayudar a elevarse ésta pequeña, sensible y vulnerable mariposa que hay dentro de mí.
Dios se vale de todo, en todo nos llega Dios, Dios nos habla a través de todo.
Gracias Dios por éste milagro, por el vuelto interior de la mariposa...

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