FE


Así como hay días en los que por anunciar el Evangelio sería capaz de atravesar montañas para llegar hasta el lugar más remoto donde haya un alma, también hay días en los que me despierto y las preocupaciones enseguida toman la posta. Y de algo no resuelto hago una película y me enredo en mis pensamientos. Parece que sólo veo lo que me falta, lo que no tengo, y me peleo, me enojo conmigo mism@. Si Dios intentase abrazarme, guarda porque también lo enredo. Espléndida oportunidad para abrir el corazón de par en par aunque la oración pareciese en ése momento, algo inalcanzable. A veces la misma lucha, nos encontrará orando como nunca.

Sin embargo hay "Algo" que siempre mantiene una brasa encendida, "ése no sé qué" que mueve los músculos de mi corazón para seguir luchando, esa estrella que brilla más en la noche, eso que se llama FE:

La Fe no sólo te sostiene, 
sino que te levanta.
La Fe no sólo te envía, 
sino que te lleva por el camino correcto.
La Fe no sólo te enseña a decidir, 
sino que te da el Espíritu de sabiduría.
La Fe no sólo te anuncia que tenés un Padre, 
sino que te recuerda que estás entre Sus brazos.
La Fe no sólo te presenta la Esperanza, 
sino que te hace amigo de ella.
La Fe no sólo te ayuda a resistir, 
sino que te fortalece.
La Fe no sólo te despierta, 
sino que te da nueva Vida.
La Fe no sólo es el motor de tu lucha, 
sino que es quien escribe tu victoria en el Amor.
Fe que no sólo escribe tu victoria en el Amor, 
sino que la victoria es que el Amor está escribiendo en vos.
Sea lo que sea.

«La fe es garantía de lo que se espera; 
la prueba de las realidades que no se ven» 
(Hb 11,1)


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