Amar sin esquivar



Recuerdo en una oportunidad, que mientras caminaba con una persona nos encontramos con una señora conocida. Dicha señora se caracterizaba por sus largas charlas.
No teníamos apuro, pero sin embargo éste "antecedente" hizo que la persona que iba conmigo casi la esquivara con un "hola" fugaz. Allí, Dios me permitió ser testigo y darme cuenta que la señora estaba por preguntarle algo, pero nunca alcanzó a hacerlo. Seguimos dos metros con mi compañer@ de camino y le pregunté el por qué de esa actitud y me respondió con un "es que hay que tenerle mucha paciencia". A lo que repliqué con un: "tanta paciencia nos tiene Dios a nosotros, ¿cómo nosotros no tenerla con ella?" 

Ésta anécdota nos sirvió a nosotr@s como una gran lección en ésta escuela de aprender a amar. Algo tan sencillo y cotidiano que muchas veces hacemos hasta sin darnos cuenta. Y allí saludamos a Dios con un "hola" fugaz, casi sin encontrarnos con Su Mirada, sin contemplar Su corazón en el rostro de nuestro hermano.

Por ello, el Señor me llevó a recordar ésa historia renovándome en su invitación de amar.
Amar siempre, sin peros, sin excusas, sin juzgar, sin esquivar sino ir de frente como es el Amor que es valiente, que llega a rincones del corazón insospechados. Amor que obra milagros en aquél que lo da y aquél que lo recibe. Amor que se traduce en paciencia, comprensión, escucha, presencia y tanto más que el Espíritu de Dios nos inspira.

¡Dios te bendice peregrino!




Comentarios

  1. Precioso blog, lo acabo de conocer y me ha encantado, así que con permiso, me he registrado como seguidor. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
    http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

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