El mate y su mensaje


El mate.
Es simple, humilde.
No requiere de gran esfuerzo, pero sí de delicadeza en los detalles.
Está atento a su alrededor, conserva un orden.
Se da a todos, no hace diferencia. 
Convoca, une. 
No anda mirando la hora, invita a disfrutar el momento.
Es rico, su sabor es inigualable.
Se da pacientemente, sabe esperar.
Aún así es también inquieto, siempre va en busca de más.
Escucha y se deja abrazar.
Disfruta de acompañar silenciosamente, uniendo historias.
Despierta a la vez que le encanta tejer sueños.
Está en todo tipo de encuentros, es fiel en cualquier noticia.
A veces cambia de fisonomía, pero no de misión.
Siembra sonrisas, llena de esperanza.
Se consume por entero y sabe recibir las gracias.


Dios, tengo la certeza de que tomás mate,
Vos me entendés,
así que Te digo:
¡transformá mi corazón y hacélo así,
como un mate!

Amén

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