Distintos tipos de vientos


          Hay distintos tipos de vientos: unos que van en la misma dirección que nosotros y otros
que soplan en hacia dónde nosotros partimos. También están aquellos vientos que
no se deciden para dónde ir, como un barco sin timón. 
La clave está en saber hacia dónde vamos, hacia Quién vamos y ahí aprender a aprovechar 
cualquier viento: si sopla a favor tomamos más envión a paso firme hacia el encuentro de 
aquello que buscamos; si viene en contra luchamos, aprendemos, crecemos y nos hacemos 
más fuertes en nuestra aventura.
En los vientos confusos, no enredarnos entre las ramas o el polvo que intenta distraer 
nuestra mirada; sino recordar las certezas que nos llevaron a lanzarnos, a tanto seguir y 
marchar, a Aquél soplo que nos envió por más.
Y entre paisaje y paisaje hay brisas, esas que nos descansan y nos llenan de vida, que nos 
acarician e inflan el alma... Es tiempo de descanso, no siempre tenemos que correr. 
Descansar, empapar de vida el alma y el cuerpo no es dejar de avanzar.
Es tiempo de agradecer por tanto vuelo.
Y cuando nos pongamos nuevamente en marcha recordemos, no vamos solos... ¡volamos
en Él! Disfrutemos cada viento, disfrutemos el vuelo...

"Entonces el Señor Dios modeló al hombre con arcilla del suelo y 
sopló en su nariz un aliento de vida" 
Gen 2, 7

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