Todo lo Grande que hay en Vos



Cuando eras niño suspirabas pensando en lo que harías de grande. Tu corazón corría al ritmo de tus sueños, que parecían no tener otra misión que cumplirse y hacerte FEliz. ¡Cuánto sonreías al imaginarte como protagonista de ellos! Con tanta pasión afirmabas "Yo cuando sea grande seré..., cuando sea grande haré..., cuando sea grande iré a..."

Y el "cuando sea grande" llegó: ¡llegaste!. Pero parece que en éste peregrinar te has ido olvidando de lo que anhelabas, de tus sueños, de aquello que inflaba de esperanza tu corazón. Claro, uno va creciendo en edad y junto con los años vienen las responsabilidades, los miedos a lo inseguro, el estar siempre refugiado en la tranquilidad de dónde estamos cómodos, las preocupaciones y tanto más que mantiene ocupados nuestra mente y el corazón y nos distrae de lo que realmente nos llena. A veces pareciese que a medida que uno cumple años tiene que darle más lugar a lo que nos mantiene tensos, quitando a nuestro rostro lo que mejor sabe hacer: sonreír.

De niños tal vez jugando te caíste, pero rápidamente te volviste a levantar. Si el golpe era demasiado fuerte confiabas que tus padres, hermanos, abuelos o un tío estarían abrazándote y así sanándote con sólo una caricia. Había noches que tenías miedo, pero te habían enseñado a rezar y sabías que tu familia estaba ahí, en la otra habitación. Y de a poco te ibas poniendo metas como el aprender a decir la hora, atarte los cordones y ni que hablar de cruzar la calle... Intentaste: en unas te equivocaste y lastimaste, en otras ¡marchaba todo pum pa´rriba! Intentaste, luchaste, aprendiste, lo lograste y en todas, nunca estuviste solo.

Y si el niño pensaba en cómo sería de grande y todo lo que haría, ¿por qué el grande no puede hoy pensar en ése mismo niño? No cayendo en la teoría en la que todo pasado fue mejor, en la que hubiese sido mejor ser por siempre niños. Reencontrémonos con ése niño que jugaba, que se reía de sí mismo, que si se caía se levantaba rápidamente, que sabía en Quién encontrar refugio. Que descubría la belleza de una mariposa y del jugar bajo la lluvia. El niño de mirada atenta y del abrazo sorpresa. Ése niño que soñaba, que con certeza sabía que haría grandes cosas, porque ése niño tiene la sabiduría de Cielo que silencia a los mayores. Sabiduría que te recuerda que fuiste y sos creado para lo eterno, para el Cielo. Que no sos casualidad ni error, sos parte de un Gran Sueño que sólo vos en Dios podes cumplir. Fuiste creado no para estar siempre serio y mucho menos triste, sino para que tu sonrisa testimonie al mundo que se puede, para tomarte en serio el estar siempre alegres. Cómo un niño en una reunión "de grandes" lo transforma todo, lo une todo, lo eleva todo...
¡Despertemos al niño para que no se duerma todo lo Grande que hay dentro nuestro!

"... sean como niños, porque el Reino de los Cielos
 pertenece a los que son como ellos
Mt 18, 3



Comentarios

  1. Hermoso! Creados para lo grande, para lo eterno...

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  2. Despues de la Liturgia de las Horas... pasar por aqui y seguir inspirados para todo el día!!!!

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