Destellos de Cielo


Mis semanas generalmente suelen ser muy "entretenidas" es decir, con muchos movimientos, varias actividades. Cada día en éste intento de dar lo mejor de mi en lo que el día me vaya proponiendo, trato de huir al "correr", pero muchas son las veces que me enrededo en ello y aunque el cuerpo tal vez no se mueva, la mente sigue y sigue...Y he aqui una de mis grandes luchas: que en el tiempo de relacionarme con las personas mi mente no esté viajando a mil por hora sumergiéndose en " lo qué vendrá después, por lo que tengo que hacer luego, por el no me alcanza el tiempo" etc.

Bendigo aquél momento en que mis ojos se abrieron ante ésta oportunidad que estaba derrochando de disfrutar del Cielo. Parar, detenerme, guardar en el corazón, disfrutar: ¡carpe diem! ¡Sí!, en ése momento, ante aquella o tal persona, amigo o desconocido, que hace mucho o poco el tiempo en el que no la veías o tal vez sea la primera vez... ése es el Cielo: ¡ellos son el Cielo! El Cielo que hay en el rostro de cada uno de ellos: palabras que buscan oídos, corazones que buscan descanso, manos que quieren darse, ojos que testimonian... y ¡cuántas veces dejamos "pasar" éstos cielos en busca de los caminos al Cielo! El Cielo está en ellos, ellos son el sendero más bello, la ventana más amplia para descubrir a Dios, para que Dios nos descubra ahí... ante Sus Destellos de Cielo.

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