martes, 8 de noviembre de 2016

Amar es confiar



En el mundo resuena una frase que dice "no confíes en nadie, sólo en Dios"  sin embargo, hay un Espíritu de Vida que avanza y trae otra propuesta refrescando el llamado a tejer lazos de fraternidad, a ser Uno, a latir en comunidad.

Se nos hace irresistible la invitación tan simple como desafiante, siempre acompañada por la Gracia: consiste en confiar primeramente y siempre, en Dios Quien nunca defrauda pero también, en Él y por Él, confiar en el otro que es mi hermano. Confianza construida con los pies en la realidad en cuanto a vivirla no sin contemplar también la humanidad de mi hermano, que es pequeña, débil y frágil que muchas veces se equivoca pero humanidad a la que Dios abraza en sus intentos.  

También somos ése "otro", también somos "hermano" para los demás y más de una vez, como diría San Pablo "no hacemos el bien que queremos, sino el mal que no queremos" (Rom 7, 19). Pero si Dios que sabe mejor que yo todo lo feo que hay en mí,  que sabe el motivo de los días que vivo mal, sigue depositando en mí Su Esperanza, ¿cómo no ser eco de su Fe en nosotros? 

Amar es arriesgarse, es saber que muchas veces saldremos heridos y hasta con el corazón desgarrado pero preferible sufrir por haber amado que por no haberlo hecho. No va con Cristo el amar a cuotas, reservando latidos, sino el amar por entero, confiando lo mejor que me salga, cueste lo que cueste y si llegan lágrimas, habrán valido la pena, porque lo amado no se derrocha, siempre es fecundo y no deja de obrar el Bien en el mundo. El Amor se abre camino, la Vida entra en toda Su amplitud y profundidad y no llega sin FElicidad.

Confiemos en el otro, por algo Dios nos hizo hermanos.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Cuando estés, estoy

Estábamos por salir para realizar quehaceres pero aún me faltaban detalles por preparar. "Cuando estés, estoy", me dijo y puedo decir, me regaló. Ésta frase está forjada desde el Amor, no buscó apurarme sino que supo respetar mis tiempos, esperarme, sin brusquedades ni impaciencias y sobre todo, sin irse.



Jesús, enseñame a caminar con mis hermanos,
a velar por Tus Sueños en ellos,
a custodiar sus pasos tan llenos de promesas
que bombean tantos intentos.

Mostrame cómo ser cobijo fecundo
en sus pasos en falso, 
en sus tropiezos,
y en sus saltos.

Contame sobre respetar sus ritmos:
ni forzar corridas ni retrasar la aguja del reloj,
tan sólo el que hoy puede.
ése será siempre el mejor.

Ayudame a andar saltando charcos
o traspasar nieblas,
a esperar sin irme,
 mientras la Esperanza nos puebla.

A que crea en que ya no se trata de ellos ni de mí,
se trata de Vos Jesús, en medio
regalándonos un «nosotros»
que atraviesa todo miedo.

Amén

Kilómetros de amistad



No es que no importen los kilómetros que nos distancian a diario,
ni que no pispeemos las agujas del reloj
y seamos indiferentes a las hojas del calendario.

¡Sí que cuesta! y muchas veces duele,
y uno se empaca con ésta circunstancia
mientras es ardua la lucha para que la tristeza no se cuele.

Pero Dios no permite que los latidos se estanquen,
y si lo dejamos, ya no nos pisotean las distancias ni los tiempos,
y los lazos de esta amistad por Dios soñada se fortalecen.

Se trata de que vos allí y yo aquí,
aunque a simple vista, en distintas veredas andamos
las recorremos unidos en un mismo latir.

De que estamos a la distancia de una oración,
de que uno vive por lo que late en el otro
y vivimos en un mismo Corazón. 

Una posibilidad distinta 
de estar, sostener y cuidar 
con un Amor en Cruz sin medias tintas.

Y nos resulta inevitable aceptar la invitación,
cuando es el Dios de la Vida Quien nos ha encontrado
en una historia amada en Comunión.

martes, 25 de octubre de 2016

Regalar tiempo

Es curioso que aquellos que no suelen leer libros durante el año, hayan respuesta en que carecen de tiempo y sin embargo, aquellos que sí, sostienen que "se hacen el tiempo".

Podemos deducir que somos nosotros los que en libertad, elegimos cómo vivirlo.

Hoy ha sido un día donde varios amigos y hermanos, me han regalado su tiempo. Estando como todos, con muchos quehaceres, han hecho un paréntesis haciendo posible, el encuentro. Y así los minutos conquistaban hondura, pincelando sonrisas, miradas, silencios y mates. Tan simplemente bello, tan fecundo.

¡Regalar tiempo es regalar Vida! Es elegir que los latidos resuenen junto a aquella persona, es abrirte a la posibilidad de no volver a ser el mismo luego del ida y vuelta de corazones.

A Dios gracias a todos los que me han regalado su tiempo, tiempo que aunque aquí es "finito", durará para siempre porque gestado en Él, tiene ecos de eternidad.



Eclesiastés 3, 9-14
"¿Qué provecho obtiene el trabajador con su esfuerzo? Yo vi la tarea que Dios impuso a los hombres para que se ocupen de ella. El hizo todas las cosas apropiadas a su tiempo, pero también puso en el corazón del hombre el sentido del tiempo pasado y futuro, sin que el hombre pueda descubrir la obra que hace Dios desde el principio hasta el fin.
Yo comprendí que lo único bueno para el hombre es alegrarse y buscar el bienestar en la vida. Después de todo, que un hombre coma y beba y goce del bienestar con su esfuerzo, eso es un don de Dios.Yo reconocí que todo lo que hace Dios dura para siempre: no hay que añadirle ni quitarle nada, y Dios obra así para que se tenga temor en su presencia"

viernes, 7 de octubre de 2016

¡Demos gracias!


Una vez me invitaron a hacer un listadito de Acción de Gracias diario. El listadito se transformó en renglones interminables. ¡Así descubrí cuán bendecida era! Tanta maravilla de la Buena rodeándome cambió la mirada de mis ojos que antes sepultaban a los días aparentemente feos, como olvidables.
Una vez me enseñaron y siempre lo sigo aprendiendo.

Sin Vos, no puedo

Jesús,
busqué tantas veces pero no encontré,
intenté más pero no lo logré.

Cansado,
ya no quise encontrar
desahuciado,
desistí de alcanzar.

Se había hecho de noche,
y mi Fe no hallaba Tu rastro,
Tu Rostro.

Pero viniste a mi encuentro
y Tu Presencia acarició mi angustia.

Si me lo dices,
iremos a lo hondo,
exclamé.



Llega Maestro, a lo profundo de mis anhelos,
a los rincones de mi ayer que necesitan descubrirse entre Tus brazos,
a mis preocupaciones que desparraman miedos.

Ayudame a lanzarme al caudal de la Vida,
que Tu red reciba y me sostenga en mis inseguridades,
y en Tu Palabra resucitará mi Esperanza.

Aunque la historia me eche en cara los fracasos,
con Tu Gracia, también echaré pero las redes.

Que sin Vos no puedo,
sin Vos, no quiero.
y así mirar lo pequeño posible,
porque creo en lo que Vos ves.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Encuentros que nos acompañan

Que lindo es cuando se queda impregnado en uno el perfume de con quien te fundiste en un abrazo, o tarareas la canción que él o ella estaba cantando o sonreís recordando la pícara anécdota que te compartió, allí, en el remolino de tu trajín cotidiano. Como signos sensibles nos anuncian de que aunque hayan sido segundos, esos encuentros prevalecen mucho más y uno los lleva consigo latiendo.



Espíritu Santo, Dador de la Vida,
que gestas los más bellos lazos fraternos, 
ayudanos a estar dispuestos para los encuentros
a veces impensados para nosotros,
 pero soñados por Vos desde siempre.
Que con Tu Gracia sepamos disfrutar
de esos minutos tan llenos de eternidad,
donde entero Te nos das.
Amén

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